Marga entró en la tienda con una pregunta sencilla: —¿Sería posible hacer unos pictogramas en madera?
Detrás de esa frase venía un proyecto enorme, ilusionante, diferente. Ella y Rebeca estaban a punto de abrir Tribu, un parque infantil en Palma de Mallorca. Un lugar pensado para acoger, incluir y acompañar desde el juego. Un espacio con una estética única, llena de calidez, colores suaves y rincones que invitaban a explorar.
Nos enseñaron los planos, los bocetos, las ideas. Querían que cada
estación del parque tuviera su cartel explicativo, para que todos los
niños y niñas pudieran entender qué ocurría en cada rincón.
Utilizamos los pictogramas de ARASAAC, los adaptamos con mimo
y los convertimos en 13 carteles de madera maciza, pensados no
solo para comunicar, sino también para formar parte de la estética
del lugar. Redondeamos bordes, respetamos el color natural de la
madera y cuidamos cada trazo.
Pero esto no fue todo.
Trabajar codo a codo hizo que surgieran nuevas ideas, nuevas
ganas de crear juntas. Y así, lo que empezó con unos carteles, se
convirtió en una colaboración más amplia.
Nos encargaron los meseros y reservados con forma de tipi, su lema “Feim tribu” hecho en madera y musgo,
con un total de cinco metros, el cartel redondo de la entrada con su logotipo y —el broche final— el cartel
exterior de la fachada, una pieza de 11 metros que da la bienvenida desde la calle.
Cada encargo fue una conversación. Cada decisión, un pequeño paso más en una relación que creció desde la confianza y la emoción compartida.
Tribu no es solo un parque. Es una declaración de intenciones: que se puede jugar bonito, desde el respeto, el diseño, la accesibilidad y el cuidado. Y para nosotros, haber dejado huella (literal) en ese espacio… es un privilegio que también sentimos como nuestro.
Cada encargo fue una conversación. Cada decisión, un pequeño paso más en una relación que creció desde la confianza y la emoción compartida.
Tribu no es solo un parque. Es una declaración de intenciones: que se puede jugar bonito, desde el respeto, el diseño, la accesibilidad y el cuidado. Y para nosotros, haber dejado huella (literal) en ese espacio… es un privilegio que también sentimos como nuestro.